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Tuesday, 29 de October del 2019 a las 09:04

LA NUEVA ARGENTINA.

El presidente de la Nación, Mauricio Macri y el electo jefe de Estado, Alberto Fernández comenzaron a transitar la etapa de cambio hacia el 10 de diciembre en forma cordial y sin reproches. El encuentro, que duró una hora, se llevó a cabo en el despacho presidencial de la Casa Rosada. El Gobierno prometió colaborar con el presidente electo para hacer un traspaso “lo más ordenado posible”.
Foto Nota

Alberto Fernández desembarcó este lunes por primera vez en Casa Rosada como Presidente electo, y puso en marcha junto a Mauricio Macri el proceso de transición que culminará con el traspaso de mando, el 10 de diciembre. Fue, luego de tantos cruces y chispazos durante la contienda electoral, un encuentro "positivo" y "cordial" entre ambos dirigentes, que acordaron redoblar los esfuerzos y mantener "línea directa" para garantizar "lo mejor para el país". 

El presidente electo llegó alrededor de las 10.30, acompañado por su vocero, Juan Pablo Biondi; y fue recibido en la Escalera Francia, de Honor, por el secretario general de Presidencia, Fernando de Andreis, mano derecha de Macri.

Después de tantos años como funcionario, Alberto no necesitó que nadie le marcara el camino y, por el contrario, tuvo varias escalas obligadas en su trayecto hasta el encuentro con Macri: saludó a varios mozos y a empleados de la Casa Militar a quienes conocía de su etapa como jefe de Gabinete. 

La reunión, en el despacho presidencial, fue a solas. Así lo había propuesto el vencedor el domingo, cuando recibió la llamada de su rival: "Quiero que hablemos francamente y a solas", le pidió. Macri había sugerido que del encuentro participaran los principales asesores para empezar a hablar de la gestión.

Se saludaron con un apretón de manos. No hubo abrazo, pero sí, como gesto de buena sintonía, posaron para dos fotos, que retrató el histórico fotógrafo presidencial Víctor Bugge, quien se estrechó en un abrazo con el mandatario electo, cuando ingresó por la explanada de Avenida Rivadavia.

Como se pospuso unas horas -iba a ser a las 8.30-, según fuentes al tanto de la reunión, finalmente no desayunaron. "No le convidó ni un café", bromearon en el albertismo. 

Pero la cita, según coincidieron desde los dos sectores, tuvo un tono "cordial". "Fue una buena charla, cordial, pensando en la transición, en hacer lo mejor para el país y para distender", resaltaron desde el entorno del presidente electo.

Desde el Gobierno, coincidieron en que se trató de un encuentro "positivo", y que tuvieron "la mejor charla desde que empezaron a hablar tras las PASO". Y contaron que "acordaron estar en contacto para que sea una excelente transición",

A diferencia de algunos cruces mediáticos que mantuvieron durante la campaña y en alguna de sus conversaciones telefónicas, no hubo reproches. "Dejemos de hablar del pasado", planteó Alberto a Macri, que asintió. No hubo ninguna alusión a Cristina Kirchner.

Tal como era la intención de Alberto, en la cita se acordó "armar un equipo de transición". Hacia el miércoles, el presidente electo le hará llegar a Macri un listado con los nombres de los 30 y 40 dirigentes que eligió para interiorizarse de cada área. El listado lo terminará de pulir en su viaje a Tucumán, a donde viajará este martes para participar de la ceremonia de asunción de Juan Manzur, el gobernador reelecto.

 

Más allá de que Macri y Alberto acordaron que habrá "línea directa", desde ambos sectores se encargaron de aclarar que no se habrá una etapa de cogobierno. Al cabo, eso buscó plantear públicamente el Frente de Todos, desde donde remarcaron que "la responsabilidad de gobernar es de Macri".

"Todo lo que ocurre y las decisiones que se adopten hasta el 10 de diciembre van a ser responsabilidad de la gestión de Macri", dijo Nicolás Trotta en diálogo con radio La Red. 

Acaso por esa razón-estrategia, Alberto evitó hacerle algún pedido puntual. Sin embargo, sí se mostró preocupado por las reservas del Banco Central. "Tenés que tomar conciencia que se fueron 20 mil millones de dólares de las PASO hasta acá", le dijo. Macri le contestó que, con el endurecimiento del cepo, medida de la que lo notificó el domingo antes de anunciarla; confiaba "en cortar con la sangría". Y calculó que hasta el diciembre sólo se podrían perder apenas 300 millones de dólares más.

Al llegar a su búnker, Alberto calificó como "alentador" el primer paso con Macri y contó que lo vio "tranquilo, consciente de la situación y bien predispuesto". 

En la Casa Rosada también se mostraron conciliadores. Un detalle de esto fue que, si bien no se impuso la idea de hacer una declaración conjunta, otro de los puntos que acordaron en la reunión es que Fernández, que se retiró -a las 11.31 de la Casa de Gobierno y no realizó declaraciones- fuera el primero en dar detalles ante la prensa. Macri, por su parte, se limitó a tuitear: “Mi equipo y yo estamos a disposición para trabajar juntos y lograr una transición democrática que beneficie a todos los argentinos”, escribió, casi protocolar.