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Sunday, 5 de April del 2020 a las 11:18

LAS PERIPECIAS DE LOS JUBILADOS EN LOS BANCOS DURANTE LA PANDEMIA DESNUDÓ UN ETERNO MALTRATO.

El periodista económico RICHARD BENTANCUR analiza, para este Diario, la situación que atravesaron los pasivos adultos mayores cuando abrieron los bancos el pasado viernes. El autor, en esta nota, repasa historias y conductas que involucran al Estado y a las instituciones financieras.
Foto Nota

                           LOS ETERNOS MALTRATADOS

 

 

   

   El viernes pasado hemos asistido a un espectáculo patétito, triste y lamentable, cuando miles de jubilados formaron interminables filas en cuanto a su extensión numérica y también en cantidad de horas de espera.

 

   Imperdonable imprevisión por parte de las autoridades, que sabían de antemano cuál sería el número de jubilados que se agolparían en los bancos, frente a la imperiosa necesidad de hacerse de sus magros haberes.

 

   Patéticos y ridículos fueron también aquellos clásicos comentaristas de la profecía retrospectiva del diario del lunes.

   Así, periodistas, políticos y referentes de la tercera edad, lanzaron sus grititos histéricos de profunda indignación, por lo que ellos afirmaban como previsible, pero a ninguno se le escuchó preverlo ni advertirlo.

 

   Sin embargo, desde este medio, hace unos cuantos días expresamos claramente que el sector bancario debería operar normalmente, como forma de morigerar el impacto económico que provoca la crisis sanitaria y económica por la que estamos transitando.

 

   Sector bancario que cierra sus puertas, supuestamente con el fin de proteger a sus empleados, cuando éstos por razones de seguridad atienden a la gente detrás de vidrios blindados, a los que no les pasa literalmente las balas ni tampoco los virus…

 

  Asimismo y supuestamente, los bancos han cerrado sus puertas con el fin de proteger a sus clientes del contagio, cuando de pronto y en un rapto de aparente lucidez, los abren para los jubilados, provocando aglomeraciones y riesgo de expansión de la pandemia a un sector no sólo vulnerable en lo económico, sino también en lo sanitario

 

   Un enorme contrasentido, si pensamos que las cajeras de los supermercados atienen a los clientes prácticamente sin protección.

   Se trata del “inteligente” pensamiento de las autoridades, que por un lado considera lógicamente esencial la venta de alimentos, en tanto que cierra los bancos, impidiendo así en parte, obtener los recursos para adquirirlos.

 

   

 

Finalmente, tenemos que decir que  lo expresado en el primer párrafo de esta nota, tiene en la política, sin distinción de partido político el “atributo “ de una enorme y triste coherencia.

 

   Así, los mayores durante décadas han sido objeto del más atroz desprecio por el maltrato al que continuamente son sometidos y al más salvaje despojo de los recursos que aportaron durante 30 ó más años de trabajo.

 

   Todo ello perpetrado por todos los sectores políticos sin excepción a través de jubilaciones de hambre, constantes vaciamientos a la caja de ANSES y juicios que se prolongan con la perversa intención de que los mismos sobrevivan sin resolución al propio jubilado.

 

  Las sociedades que veneraron y respetaron a sus mayores, se convirtieron en civilizaciones que prosperaron y dejaron su legado a las generaciones que las sucedieron.

 

  En consecuencia, no es aceptable que una sociedad como la nuestra, abandone, maltrate y olvide a los ancianos que cimentaron las bases de nuestra existencia actual.

 

 Esa actitud marca uno de los grandes déficit del actual sistema educacional, del que son responsables las instituciones y fundamentalmente las familias.

 

  

 

                                                                        Richard Bentancur Zerpa

 

RICHARD BENTANCUR es Analista en temas económicos y Consultor inmbiliario en Radio Génesis de Buenos Aires y Radio Libertad de Rosario. Es Piscólogo, egresado de la Universidad de la República Oriental del Uruguay. Se desempeña como Corredor Inmobiliario y Administrador de Consorcios en C.A.B.A con más de 20 años de experiencia. Ha escrito varias columnas sobre dicha temática, las que se pueden apreciar en el ícono En Sintonía con los Barrios de este Diario.