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Monday, 23 de November del 2020 a las 15:51

LA NUEVA GANADERÍA.

La pandemia, aún reinante, y cuarentena larga de por medio, trajeron nuevas formas de comercializar el ganado en la Argentina y el mundo. Así lo observa en este artículo nuestro columnista Germán Tapia.
Foto Nota

LO QUE TRAJO LA PANDEMIA

NUEVAS FORMAS DE COMERCIALIZAR GANADO

 

Después del shock mundial de la pandemia hay ciertos cambios que vinieron para quedarse en el mundo, aunque algunas formas de intercambiar ganado ya existían, rápidamente sumaron adeptos en Argentina. La comercialización “virtual” de hacienda fue aumentando participación como método en el país. Algunas modalidades ya existían, otras surgieron durante este tiempo.

Lo primero que se debería hacer es dividir los mercados ganaderos según el tipo de hacienda que comercializan, por un lado tenemos la hacienda de invernada, cría y faena, por otro lado los reproductores.

La hacienda conocida como general en la jerga tenía disponibles casi todas las herramientas que sumaron muchos adeptos durante esta pandemia. Nombrando las diferentes alternativas se cuentan los Mercados Concentradores 2.0, las plataformas de remates por TV y streaming, las páginas web de los propios consignatarios y las redes sociales y aplicaciones móviles.

Los Mercados Concentradores 2.0 es la nueva modalidad de mercado concentrador al estilo de los conocidos, pero con funcionamiento virtual. En el ámbito de una Bolsa de Comercio se agrupan consignatarios que reúnen hacienda de diferentes lugares del país, pero en realidad la hacienda no se mueve de sus campos hasta que está vendida al destino definitivo. La hacienda se comercializa a través de videos por la TV o en el recinto del mercado. Ejemplo de esto es el ROSGAN, que genera gran cantidad de información pública como otros mercados concentradores y también nuevos instrumentos comerciales que serán explicados en futuras columnas.

Las plataformas de remates por TV y streaming serían el equivalente a los actuales remates feria. Este formato creció durante este año donde la mayoría de los consignatarios tuvieron alguna experiencia con este formato, incluso haciendo un mix entre la subasta presencial y la virtual, haciendo transmisiones desde sus instalaciones de remates habituales.

Otra alternativa ha sido la utilización de las páginas web de los propios consignatarios. Este sistema lo han desarrollado algunos de ellos, presenta la ventaja de un menor costo para el organizador, pero la desventaja que la llegada al público comprador es menor que los sistemas anteriores.

Por último las redes sociales y las aplicaciones móviles también han “florecido” en esta rara primavera. Se acercan más a la negociación particular en la mayoría de los casos. Generalmente en estos sistemas no hay subasta, solo se reciben ofertas o pedidos de hacienda.

Todos estos sistemas exigen una conectividad mayor de los productores, pero como contrapartida baja mucho los costos de transacción (todo lo asociado a realizar la operación comercial).

Para el caso de los reproductores, las nuevas alternativas surgieron de la mano del aumento de comunicaciones entre compradores y vendedores a través de diferentes alternativas (teléfono, redes sociales).

Una novedad que surgió para los reproductores fue el sistema de preofertas. Este sistema le dio previsibilidad a los remates, sabiendo el vendedor el interés que hay por los diferentes lotes.

Otro aspecto fundamental fue el agregado de información a los reproductores, esto va haciendo que el comprador se acostumbre a utilizar mayor cantidad de información para decidir la compra. También obliga al vendedor a trabajar mucho más en la gestión de la información interna.

Queda pendiente saber si es necesario algún tipo de certificación de los reproductores o sólo se basará en sistemas de confianza entre compradores y vendedores, esta situación se irá resolviendo paulatinamente.

Además de lo antedicho todos estos nuevos sistemas generan una gran cantidad de información para compradores y vendedores. Esta situación hizo que se igualen los precios de la hacienda ante calidades similares. Años atrás había grandes diferencias de precios según las zonas de producción.

Una cuestión a resolver es que no queda registrada la comercialización bajo estos sistemas como sucede en los remates feria o mercados concentradores habituales. Será un tema pendiente para mejorar la calidad de la información que Senasa incorpore estas alternativas para tener un mejor registro.

Muchas de estas nuevas formas de comercialización vinieron para quedarse, ayudan a la eficiencia de los mercados y a que tanto oferentes como demandantes puedan llegar al mejor precio posible por el ganado que están negociando. Vientos de cambio que llegan a la ganadería.

 

Germán Lucas Tapia.

Germán Lucas Tapia es Licenciado en Economía (UNRC) y Magister en Agroeconomía (UNMDP). Es docente de la Facultad de Agronomía y Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas (UNLPam), Titular de Cabaña La Esperanza (Angus y Hampshire Down) y asesor agropecuario. Se desempeña como columnista para RADIO GÉNESIS (AM 970) de CABA y RADIO LIBERTAD DE ROSARIO, SANTA FE (AM 1090 ).